El domingo a las 20,30 hen “Enlace Turístico” por Canal Metro, Manuel Sierra entrevistó a Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo acerca de la diversificación de productos turísticos de la provincia. ¿Qué impacto tendrá la visita del Papa en el turismo de Córdoba? ¿Cómo afecta al turismo cordobés la pérdida de poder adquisitivo del turista argentino? ¿Puede el Camino de Brochero convertirse para Córdoba en lo que el Camino de Santiago representa para Galicia?
Este es el resumen de la entrevista:
La próxima visita del Papa a Córdoba genera una fuerte expectativa en la provincia, pero también abre una oportunidad para reposicionar uno de sus principales símbolos religiosos, históricos y territoriales: la figura de José Gabriel del Rosario Brochero. Desde la Agencia Córdoba Turismo trabajan en el relanzamiento del Camino de Brochero, con una infraestructura renovada y una estrategia orientada a convertirlo en un producto turístico de alcance nacional e internacional.
Darío Capitani destacó que la presencia del Papa permitirá poner nuevamente en valor la figura del santo cordobés, canonizado por Francisco. “La presencia del Papa, poniendo en valor a su santo Cura Brochero, debería ser un despliegue fenomenal para el producto, de características internacionales”, sostuvo.
El funcionario señaló que la provincia heredó un producto ya desarrollado alrededor de la figura de Brochero, con infraestructura en tres puntos fundamentales de su vida: Santa Rosa de Río Primero, la ciudad de Córdoba y Villa Cura Brochero. A partir de allí, la actual gestión busca darle una traza turística definida y una experiencia similar a la del Camino de Santiago de Compostela.
Un camino de 240 kilómetros
El proyecto contempla una traza principal de aproximadamente 240 kilómetros, acompañada por más de 45 localidades vinculadas con distintos momentos de la vida y obra de Brochero.
La propuesta incorpora elementos de identificación a lo largo del recorrido. Según explicó Capitani, se están colocando mojones por cada kilómetro y elementos que permitan reconocer la identidad de cada localidad atravesada por el camino.
La intención es que el recorrido pueda ser realizado por peregrinos, turistas y visitantes con diferentes intereses, mediante una experiencia organizada que incluya tiempos de recorrido, pernocte e infraestructura específica.
Uno de los proyectos más destacados es la recuperación del histórico hotel El Cóndor, ubicado en el Camino de las Altas Cumbres. Se trata de un antiguo establecimiento de montaña construido en piedra, que se encontraba abandonado y que será restaurado para convertirse en un albergue para peregrinos.
En Villa Cura Brochero, además, se construye un centro de recepción del peregrino que incorporará tecnología y una aplicación para acompañar la experiencia de quienes recorran el camino.
Más allá del turismo religioso
Para Capitani, el potencial del Camino de Brochero excede ampliamente al turismo estrictamente religioso. La propuesta busca recuperar la dimensión histórica, social y territorial de la figura del sacerdote, que recorrió gran parte del oeste cordobés y tuvo un fuerte protagonismo en el desarrollo de las comunidades de Traslasierra.
“Fue un verdadero gestor”, afirmó el titular de Córdoba Turismo, al destacar la obra social y territorial de Brochero.
En ese sentido, la provincia pretende que el camino pueda atraer tanto al público católico como a quienes quieran conocer la historia, los paisajes y las localidades vinculadas con el santo.
La experiencia también se apoya en el vínculo que Córdoba mantiene con Santiago de Compostela. Capitani destacó que durante los últimos años se fortaleció el hermanamiento y se avanzó en una distinción dual para quienes recorran ambos caminos.
“El gran producto está pensado y desarrollado para internacionalizarlo, para tener en vigor al turista extranjero, pero también para compartirlo con toda la Argentina”, señaló.
Una estrategia basada en multiplicar productos
El Camino de Brochero forma parte de una estrategia más amplia de Córdoba para fortalecer su posicionamiento turístico. Capitani reconoció que la provincia no cuenta con un único producto que defina su identidad turística, sino que apuesta a diversificar y perfeccionar propuestas destinadas a distintos segmentos. “Los frutos los damos multiplicando productos”, resumió.
La gastronomía, las fiestas, la identidad productiva, las economías regionales, los eventos y el turismo de reuniones forman parte de una agenda que busca responder a las nuevas demandas de los visitantes.
En ese marco, la provincia también apuesta fuertemente a la realización de grandes eventos. Córdoba cuenta con 427 localidades y más de 150 consideradas turísticas, lo que permite desarrollar una agenda descentralizada y generar movimiento económico en diferentes puntos del territorio.
Infraestructura y turismo
Otro de los ejes planteados por Capitani es la necesidad de sostener la inversión en infraestructura como condición para el crecimiento turístico. En los últimos años, Córdoba avanzó en diferentes tramos de autovías y obras viales, entre ellas las vinculadas con Calamuchita, Punilla y el corredor hacia Jesús María y Colonia Caroya. “Creemos en la infraestructura como inversión previa a los posteriores eventos, encuentros y desarrollo”, afirmó.
Para el funcionario, las rutas, autopistas, centros de convenciones y otras obras son indispensables para que la provincia pueda consolidarse como destino turístico y sede de grandes acontecimientos.
Un escenario económico complejo
La entrevista también abordó la situación actual del turismo y la pérdida de capacidad de compra del turista argentino. Capitani reconoció que, en términos económicos, actualmente puede resultar más conveniente para un argentino viajar al exterior que realizar turismo dentro del país. “Es más conveniente ser turista emisivo que receptivo en términos globales, en términos del bolsillo de la gente”, señaló.
Ante este escenario, sostuvo que las provincias deben desarrollar estrategias propias para sostener la actividad y fortalecer productos diferenciadores.
También destacó el impacto que tiene la conectividad aérea y consideró que la apertura de los cielos debe estar acompañada por políticas que permitan sostener las rutas de interés estratégico para cada destino.
En el caso de Córdoba, señaló que la provincia trabaja para generar conexiones que no solamente sirvan para que los cordobeses viajen al exterior, sino también para atraer visitantes, captar congresos y desarrollar oportunidades vinculadas con otras actividades económicas.
El turismo como actividad económica
Capitani puso especial énfasis en la necesidad de comprender al turismo como una actividad económica capaz de generar empleo, inversiones y desarrollo territorial. “Nos dimos cuenta tal vez con el correr del tiempo de que esto es una verdadera actividad económica, una fortaleza de Córdoba”, sostuvo.
En su visión, el turismo tiene además un papel fundamental en el llamado “interior del interior”, ya que genera empleo, ingresos para municipios y provincias, incentiva inversiones y contribuye a que las poblaciones mantengan su actividad económica.
En ese contexto, el Camino de Brochero aparece como una de las grandes apuestas de Córdoba: un producto que combina patrimonio, espiritualidad, historia, naturaleza e identidad territorial, y que busca aprovechar la visita del Papa para dar un nuevo impulso a una figura que la provincia considera parte central de su patrimonio.
La expectativa es que el relanzamiento del camino permita convertir la devoción por el santo cordobés en una experiencia turística estructurada, capaz de atraer visitantes de todo el país y, especialmente, proyectarse hacia el mercado internacional.