Baron B anuncia los tres proyectos finalistas de la 8va edición del “Prix Baron B - Édition Cuisine”, el premio que busca reconocer desde 2018 los mejores proyectos gastronómicos integrales del país y las historias de quienes están detrás transformando su entorno y aportando valor a la gastronomía regional, con una mirada innovadora y en sintonía con el medioambiente. En esta oportunidad, tres proyectos que reflejan la diversidad geográfica, cultural y gastronómica de la Argentina llegarán a la gran final el 27 de agosto; desde el extremo norte “Anna Restaurante de Campo” de Castelli, provincia de Chaco; pasando por la Ciudad de Buenos Aires “Alcanfor”, del barrio de Villa Crespo, y llegando al punto más austral del país “Crujiente” de Ushuaia, Tierra del Fuego. 
Los proyectos finalistas:
Como en todas las ediciones anteriores, los participantes presentaron su proyecto explicando el valor agregado que lo hace transformador desde una mirada sustentable junto con un plato que represente de la mejor manera todas las historias de su proyecto. El plato debe estar maridado con una de las tres variedades de Baron B: Baron B Extra Brut, Baron B Brut Nature o Baron B Brut Rosé. Al igual que en ediciones anteriores, este año no hubo una proteína que deba ser incluida de manera obligatoria en el plato, de esta manera los participantes pudieron desplegar toda su creatividad y conocimiento para mostrar a través del plato y sus ingredientes lo que mejor los representa a ellos y a sus proyectos.
Proyecto Anna Restaurante de Campo (@alinaruizcocina)
Ubicado en las puertas del Impenetrable Chaqueño, se encuentra Anna Restaurante de Campo de Alina Ruiz, quien desde hace más de quince años lleva adelante un proyecto que demuestra que la alta cocina también puede nacer desde el campo y construirse íntegramente a partir de lo que ofrece el propio territorio. En Finca Don Miguel, donde funciona el restaurante, ofrecen sólo lo que producen; la huerta, los corrales y el monte nativo son el punto de partida de una propuesta que cría y cosecha sus propias materias primas. Su cocina recupera saberes ancestrales de las comunidades del norte argentino, revaloriza frutos del monte, se rige por la estacionalidad y combina técnicas contemporáneas con prácticas de ganadería regenerativa y aprovechamiento integral de los alimentos. Anna Restaurante de Campo busca contar, a través de cada plato, la identidad de una región tan rica como poco explorada gastronómicamente.
En la final llevará la cocina chaqueña a la mesa con un “Lingote de cabrito, chanfaina / papel de nuestro ordeñe', un plato realizado con productos regionales, nobles y con trazabilidad directa del campo a la mesa, el cual será maridado con Baron B Brut Nature. 
Proyecto Alcanfor (@alcanfor.bsas)
En el corazón de Villa Crespo, Alcanfor expresa una nueva forma de entender la cocina urbana, demostrando que la sustentabilidad también puede construirse desde un restaurante en la ciudad. Liderado por Julián Galende, el proyecto nace en Buenos Aires, una metrópolis construida por la diversidad y el encuentro de experiencias de distintas regiones. Con una sólida formación en cocinas de excelencia internacional, la propuesta de cocina circular de Galende desarrolla una gastronomía argentina contemporánea basada en productos de estación y vínculos directos con pequeños productores. Cada ingrediente se trata con un profundo respeto, entendiendo que detrás de cada producto hay una comunidad y un territorio. El aprovechamiento integral de las materias primas, el compostaje, la reutilización de excedentes y la reducción del uso de plásticos forman parte de una filosofía cotidiana que atraviesa todo el proyecto. Su cocina combina precisión técnica, creatividad e identidad para reinterpretar los sabores del territorio desde una mirada moderna, donde cada plato refleja el diálogo permanente entre producto, comunidad y sustentabilidad.
En la final presentará un cordero grillado con milhojas de repollo, puré de cebolla caramelizada, naranjas quemadas y demi-glace de cordero, maridado con Baron B Brut Nature.
Proyecto Crujiente (@crujienteush)
Desde Ushuaia, la pareja conformada por Leandro Gimenez y Camila Fernandez dan vida a Crujiente, una experiencia gastronómica a puertas cerradas que convierte la hospitalidad fueguina en parte esencial del menú. El proyecto nació con el deseo de contar Tierra del Fuego desde la mesa, invitando a comprender su paisaje, su mar y la comunidad que le da identidad. En un espacio donde reciben a apenas catorce comensales por servicio, sirven un menú degustación construido exclusivamente a partir de productos locales, pesca responsable e ingredientes estacionales. El aprovechamiento integral de cada materia prima, las fermentaciones, las conservas y el trabajo conjunto con pequeños productores forman parte de su esencia, con el objetivo de minimizar el desperdicio y poner en valor los sabores de la patagonia fueguina. Crujiente combina técnica, sensibilidad y territorio para construir una experiencia que acerca al comensal a la identidad del extremo sur argentino y sus habitantes.
Su plato para la final será “Costa y Huerta”, elaborado con mejillones de banco, papines locales, garum de róbalo y salicornia, maridado con Baron B Extra Brut. Un homenaje a la costa y huerta de Tierra del Fuego.
LA GRAN FINAL
Luego de analizar numerosos proyectos provenientes de distintos puntos del país, el jurado de excelencia - presidido, desde el comienoz del premio, por Mauro Colagreco e integrado por Gonzalo Aramburu, quien participa por segundo año consecutivo, junto a Dolli Irigoyen y Gabriel Oggero, que se suman por primera vez como jurados - seleccionó a los tres proyectos finalistas que competirán por el Prix Baron B – Édition Cuisine 2026.
“Esta octava edición vuelve a demostrar que la gastronomía argentina no tiene un único paisaje. Anna Restaurante de Campo y Crujiente son dos ejemplos extraordinarios de cómo es posible construir una cocina de excelencia en algunos de los territorios más extremos del país, donde el clima y las condiciones naturales representan desafíos cotidianos. Al mismo tiempo, Alcanfor nos recuerda que la sustentabilidad también puede ser el corazón de una cocina urbana. Desde una gran ciudad, demuestra que es posible desarrollar una gastronomía contemporánea basada en el vínculo con los productores, el aprovechamiento integral de los ingredientes y un profundo respeto por el producto. Son tres proyectos muy distintos, pero unidos por una misma convicción: que la cocina puede generar un impacto positivo allí donde nace" señaló Dolli Irigoyen.
"Anna Restaurante de Campo", "Crujiente" y "Alcanfor" participarán de la gran final el 27 de agosto en el Faena Art Center de Buenos Aires, donde los cocineros elaborarán sus platos y presentarán sus proyectos en vivo ante el jurado, que definirá al ganador del Prix Baron B – Édition Cuisine 2026.
El proyecto ganador será premiado con un corcho bañado en oro tallado por el orfebre argentino, Juan Carlos Pallarols. Además, de un viaje a Francia para poder realizar una pasantía en el multipremiado restaurante Mirazur, junto a Mauro Colagreco. Habrá además un premio económico para el ganador y para los otros dos proyectos que lleguen a la final.
En esta oportunidad, proyectos de todo el país se postularon para concursar en la 8va edición del “Prix Baron B - Édition Cuisine”, el premio de Baron B que busca reconocer la excelencia de los mejores proyectos gastronómicos integrales de Argentina por su sustentabilidad y visión transformadora, destacando a quienes priorizan esta búsqueda a través de las materias primas, la innovación técnica, y su relación con el entorno.