El sábado en el estudio de “Ciudadanos Viajeros” en Radio Splendid AM990 recibimos a Monica Salvador, propietaria de la agencia de turismo receptivo “Descubrí La Pampa” en Santa Rosa, ciudad capital de la provincia.
Este es el resumen de la charla que mantuvimos con ella:
Durante años, La Pampa fue vista por muchos viajeros como un territorio de tránsito hacia la Patagonia. Sin embargo, quienes se animan a recorrerla descubren una provincia con una identidad propia, una rica historia y una oferta turística tan diversa como sorprendente.
Así lo sostiene Mónica Salvador, titular de la agencia receptiva Descubrí La Pampa, quien desde hace años trabaja para mostrar una provincia que combina naturaleza, cultura, gastronomía, patrimonio histórico y experiencias auténticas.
“La gran pregunta que siempre me hice como pampeana era por qué para mi familia La Pampa nunca había sido una opción para vacacionar”, recordó Salvador al contar cómo abandonó su carrera en Ciencias Económicas para dedicarse al turismo y recorrer cada rincón de la provincia.
Un territorio con historia y patrimonio
Aunque se convirtió en provincia recién en 1951, La Pampa posee una historia mucho más antigua. Su territorio estuvo habitado durante miles de años por pueblos originarios y fue escenario de procesos migratorios que moldearon gran parte de la identidad argentina.
Salvador destacó especialmente el valor histórico de espacios como la Reserva Provincial Parque Luro, considerada el gran ícono turístico pampeano. Allí se conserva el antiguo casco construido por Pedro Luro a principios del siglo XX, una residencia que sorprende por su arquitectura, tecnología y lujo para la época.
“El castillo de Parque Luro forma parte de la historia nacional y permite entender cómo vivían las grandes familias terratenientes de comienzos del siglo pasado”, explicó.
Además de su patrimonio arquitectónico, el parque alberga senderos vinculados a la historia de los pueblos originarios y antiguas rastrilladas indígenas utilizadas durante siglos como rutas de comunicación.
El reino del caldén y la brama de los ciervos
Uno de los símbolos más representativos de La Pampa es el caldén, árbol endémico que forma parte del paisaje y de la identidad provincial.
Su bosque cubre buena parte del territorio y alcanza una de sus expresiones más emblemáticas en Parque Luro, donde cada otoño se desarrolla uno de los fenómenos naturales más convocantes: la brama del ciervo colorado.
Durante marzo y abril, los machos exhiben sus cornamentas y emiten sus característicos bramidos en plena competencia por las hembras, generando un espectáculo único que atrae visitantes de todo el país.
Turismo de naturaleza y avistaje de aves
La naturaleza es uno de los grandes activos turísticos de La Pampa. La provincia cuenta con parques nacionales, reservas naturales, salinas, lagunas y extensos paisajes que permiten desarrollar actividades de observación de fauna.
Uno de los productos con mayor potencial es el avistaje de aves. Según Salvador, cerca del 40% de las especies registradas en Argentina pueden observarse en distintos puntos del territorio pampeano.
Águilas coronadas, cardenales amarillos y numerosas especies acuáticas convierten a la provincia en un destino cada vez más valorado por observadores y fotógrafos especializados.
Deportes y eventos que movilizan visitantes
La provincia también viene fortaleciendo el vínculo entre turismo y deporte. Carreras de trail running, maratones y competencias de aventura convocan cada año a miles de participantes y acompañantes.
Entre los eventos más destacados figura la tradicional maratón A Pampa Traviesa y diversas competencias que se desarrollan en escenarios naturales como las Salinas Grandes o el Parque Nacional Lihué Calel.
A ello se suma el histórico protagonismo del Turismo Carretera en Santa Rosa, uno de los eventos deportivos más importantes de la provincia.
Vinos, gin y gastronomía pampeana
La producción vitivinícola es otro de los secretos mejor guardados de La Pampa. Bodegas ubicadas a lo largo del río Colorado y en distintas localidades del interior elaboran vinos que han obtenido reconocimiento nacional e internacional.
Establecimientos como Bodega del Desierto, Quietud, Lejanía o Estilo 152 forman parte de una creciente ruta enoturística que permite combinar degustaciones con experiencias rurales.
A ello se suma el auge de los gin artesanales elaborados con ingredientes locales, entre ellos la chaucha del caldén. Marcas pampeanas han logrado importantes premios internacionales, consolidando una identidad propia dentro de la producción de bebidas premium.
Por supuesto, la gastronomía provincial tiene como protagonista a la carne vacuna. El asado criollo es una verdadera institución cultural y encuentra su máxima expresión en la Fiesta Nacional del Asador Criollo, que se realiza cada septiembre en Miguel Riglos.
La experiencia de conocer la Colonia Menonita
Entre las propuestas más singulares aparece la visita a la colonia menonita, una comunidad de aproximadamente mil habitantes que conserva tradiciones, costumbres y formas de vida muy diferentes a las del resto del país.
Los visitantes pueden conocer su historia, su organización social y sus actividades productivas, siempre desde una mirada respetuosa y de intercambio cultural.
“Viajar también implica encontrarse con otras formas de vivir y cuestionar nuestras propias costumbres”, señaló Salvador.
Un destino para descubrir sin apuros
Más allá de sus atractivos puntuales, La Pampa ofrece algo que cada vez valoran más los viajeros: tranquilidad, seguridad, silencio y contacto genuino con la naturaleza.
Lejos de los grandes centros turísticos masivos, la provincia invita a bajar el ritmo, recorrer paisajes abiertos, descubrir historias poco conocidas y conectarse con una Argentina profunda que aún conserva buena parte de su autenticidad.
Para quienes se animan a detenerse y explorarla, La Pampa deja de ser una provincia de paso para convertirse en un destino en sí mismo.