Las series y películas ambientadas en otras épocas no solo conquistan audiencias, también impulsan el turismo. Producciones como Bridgerton y la nueva versión cinematográfica de Cumbres Borrascosas despertaron un renovado interés por castillos, mansiones y paisajes británicos, generando un impacto directo en la elección de destinos. Según datos difundidos por Trainline, el furor por los dramas de época se traduce en un aumento de viajeros que buscan recorrer en persona los escenarios que admiraron en pantalla, consolidando una tendencia creciente en el turismo europeo.

El furor por los dramas de época ya no se limita al streaming: hoy también impacta en la elección de destinos turísticos en Europa. De acuerdo con datos de Trainline, producciones como Bridgerton y la nueva adaptación cinematográfica de Cumbres Borrascosas generaron un aumento inmediato en el flujo de viajeros hacia los escenarios donde fueron filmadas.
Tras el estreno de la cuarta temporada de la serie, las reservas hacia la estación Bath Spa crecieron un 12%, mientras que el interés por Settle, en los páramos de Yorkshire vinculados a la historia creada por Emily Brontë, se incrementó un 52% durante febrero. La ciudad de Bath se consolidó como epicentro de esta tendencia gracias a su arquitectura georgiana perfectamente conservada, que recrea el ambiente social de la alta sociedad británica. Sitios como Royal Crescent y el Holburne Museum se convirtieron en paradas obligadas para quienes desean recorrer los escenarios de la ficción.

La influencia también alcanza a los alrededores de Londres, con visitas sostenidas al Hampton Court Palace y a Ranger’s House, en Blackheath, cuya fachada es reconocida como la residencia de los Bridgerton. En paralelo, el estreno de la nueva versión cinematográfica de Cumbres Borrascosas, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, revitalizó el turismo en Yorkshire, con rutas ferroviarias que conectan Londres con Keighley y permiten acceder a Haworth, donde se encuentra el museo dedicado a las hermanas Brontë.
Para el público argentino que planifica viajes a Europa, esta tendencia confirma que el cine y las series se consolidan como un factor clave a la hora de elegir destinos, combinando cultura, historia y experiencias inspiradas en la pantalla.