La luna de miel es mucho más que un viaje: es el primer gran recuerdo compartido después del “sí, quiero”, y este destino reúne todo lo necesario para convertirlo en una experiencia inolvidable. Romanticismo, paisajes icónicos y propuestas para todos los estilos de pareja se combinan a lo largo del año en un mosaico de escenarios que invitan a enamorarse una y otra vez. Desde ciudades históricas llenas de vida hasta islas donde el tiempo parece detenerse, cada elección suma emociones y momentos únicos.

El Mediterráneo despliega postales irresistibles. La Costa Brava seduce con pueblos de identidad marcada: L’Escala mantiene su esencia marinera, Tossa de Mar invita a perderse entre murallas medievales frente al mar y Cadaqués enamora con su aire bohemio, las calas del Cap de Creus y su fuerte impronta artística. Más al sur, la Costa del Sol combina playas doradas y vida cosmopolita, con el glamour de Marbella y el encanto mediterráneo de Nerja.

Las islas aportan una dosis extra de magia. Menorca propone una luna de miel serena, entre el casco histórico de Ciutadella y calas de aguas cristalinas como Cala Macarelleta, ideales para disfrutar sin apuro. Lanzarote sorprende con su magnetismo volcánico: recorrer el Parque Nacional de Timanfaya en camello es una experiencia única, mientras que playas vírgenes y la desconexión total de La Graciosa completan el viaje.
Las ciudades históricas suman intensidad cultural y romanticismo. Sevilla envuelve con la Plaza de España, la Giralda y los paseos por Santa Cruz y Triana, siempre acompañados del aroma a azahar. Granada deslumbra con la Alhambra, los miradores del Albaicín y un tapeo que invita a quedarse. En el norte, San Sebastián completa la experiencia con la bahía de La Concha, su prestigio gastronómico y una atmósfera elegante y cinematográfica.

Para quienes sueñan con una luna de miel invernal, las montañas ofrecen un refugio perfecto. En Sierra Nevada, hoteles como Hotel Maribel o El Lodge Ski & Spa combinan nieve, gastronomía y spa con vistas inolvidables. En los Pirineos, Baqueira Beret eleva la experiencia con el cinco estrellas Val de Neu, acceso directo a las pistas y un nivel de exclusividad ideal para celebrar el comienzo de una nueva etapa.
Playas de aguas transparentes, ciudades llenas de historia, paisajes volcánicos y montañas nevadas conviven en un mismo lugar. Un destino diverso, emocionante y versátil, pensado para empezar la vida en pareja con recuerdos que acompañan para siempre.