El turismo de compras gana cada vez más fuerza en Europa y se consolida como una de las experiencias preferidas por viajeros internacionales. Entre boutiques de lujo, artesanía local y barrios llenos de cultura, este destino combina; moda, diseño y tradición que atrae tanto a los grandes compradores como a quienes buscan recuerdos auténticos.
Con un sistema de devolución del IVA ágil, precios competitivos frente a otros países europeos y una oferta comercial diversa, se ha convertido en un imán para visitantes de América Latina, China y el Golfo Pérsico. Según datos de Global Blue, las ventas a turistas internacionales crecieron un 23% en el último año, con un fuerte impulso del segmento del lujo, que ya representa más de la mitad del gasto extranjero.
Madrid y Barcelona son dos de los puntos más atractivos. En la capital, el barrio de Salamanca brilla como epicentro del lujo, mientras que El Rastro ofrece una experiencia más alternativa con antigüedades y piezas únicas. En Barcelona, el Paseo de Gracia combina moda global y arquitectura modernista, y Carrer dels Tallers suma tiendas vintage, música y artesanía local.
Con esta mezcla de exclusividad y autenticidad, el país se posiciona como un lugar ideal para quienes quieren viajar, explorar y volver a casa con una valija llena de estilo y cultura.