La Habana, con son, sabor e historia

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Con el regreso de los vuelos de Aerolíneas Argentinas a la capital cubana a partir del 4 de julio muchos ya comienzan a soñar con ese viaje tan anhelado. ¿La recorremos juntos?

La capital de Cuba es una ciudad magnífica para entender la historia del país y a su gente. Conserva en su centro histórico edificios maravillosos bañados por la espuma del Mar Caribe que invitan a descubrirlos sin apuro, como saboreando un mojito, y al ritmo de un buen son. Así es La Habana.

Los comienzos

La Habana fue fundada un 16 de noviembre de 1519 y fue bautizada con el nombre de Villa de San Cristóbal. Pronto surgirían sólidas fortificaciones militares que todavía hoy superviven, como el castillo de La Fuerza, con muros de 8 metros de espesor, y el Morro; una fortaleza de gran significado histórico de forma de polígono irregular asomándose al mar.
Estas fortificaciones militares protegieron la vida cotidiana de los comerciantes y familias adineradas que poblaron el lugar de corsarios, piratas y bucaneros.
En los primeros tiempos se construyeron la Parroquia Mayor y, luego, la Catedral de La Habana. Alrededor de las plazas de Armas y de la Catedral, de las estrechas calles adoquinadas y los portales, se edificarían los primeros palacios.
En el siglo 18 las nuevas aristocracias y clases acaudaladas erigieron suntuosas construcciones y elegantes mansiones; paseos, parques, jardines, alamedas y el Paseo del Prado (Paseo Martí). Esos palacios, casonas, estrechos callejones y las calles adoquinadas que conducen a las cinco plazas que conforman la Habana Vieja resistieron los cinco siglos de historia conservando su perfil original.

Atractivos turísticos

La Habana es una ciudad plena de atractivos para el turista que encuentra en sus calles una importante muestra de arquitectura que abarca los más de 500 años de historia, incluyendo el pasado más reciente, una gastronomía con influencias africanas, aborígenes y españolas, rodeadas de un mar que es fundamental en el desarrollo de la vida social de su gente.
Con más de dos millones de habitantes, los edificios de su centro histórico fueron reconocidos en 1982 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
La ciudad dispone de reconocidos productos típicos cubanos, entre los que se pueden señalar: El Ballet Nacional de Cuba, compañía con sede en la ciudad; Tropicana, con su espectáculo al aire libre; el cabaret Parisién en el emblemático Hotel Nacional; el Copa Room del hotel Riviera, así como otras ofertas culturales autóctonas en barrios de la capital.
La Bodeguita del Medio y El Floridita son dos de los más famosos lugares para conocer. Con visitantes ilustres durante toda su historia, estos dos bares eran de los favoritos de Ernest Hemingway. Durante su estancia en Cuba, el escritor pasaba sus noches bebiendo alguno de los cocteles cubanos más reconocidos. La frase “Mi Mojito en la Bodeguita del Medio y mi Daiquiri en El Floridita”, puede leerse en una de las paredes de la Bodeguita, escrita por el mismo Hemingway. En el Floridita puede verse una estatua del escritor, acomodada en su lugar habitual de la barra.

Visita obligada

El Malecón habanero es un largo espigón que arranca desde la entrada de la Bahía de La Habana y se prolonga por unos ocho kilómetros. Su función principal es la de proteger a la ciudad del agua, aunque es un gran lugar de encuentro para turistas y cubanos y una de las principales arterias de la ciudad, siendo una gran avenida de seis carriles. Durante su recorrido, uno puede encontrarse con importantes monumentos de personalidades de la historia cubana, así también como edificios que aportan a las memorias de la ciudad. El Hotel Nacional de Cuba es uno de ellos. Monumento Nacional y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el imponente edificio es uno de los estandartes de La Habana. Además, también se puede disfrutar del Restaurante 1830, un lugar adornado con coloridos vitrales y balcones de madera donde se puede apreciar de la mejor comida cubana. La construcción del Malecón duró cerca de 50 años y se separó en tres etapas diferentes.

Recuerdos cubanos

El tabaco cubano cuenta con una consolidada fama, debido a su buena calidad y a la esmerada confección de sus puros o habanos, destacándose en especial por los del tipo Premiun -hechos a mano-, de los cuales se distribuyen más de 240 formatos bajo tres decenas de marcas, entre ellas Cohíba, Montecristo, Romeo y Julieta, Partagás, Hoyo de Monterrey, Quintero, H.Upmann, Punch, San Cristóbal de la Habana, Trinidad y Cuaba.
Siempre es conveniente recomendar su compra en los establecimientos oficiales o en las fábricas, como la antiquísima Casa Partagás en la Calle Industria Nº 520, en donde se podrá escoger entre mucha variedad.
Un dato a tener en cuenta es que si uno compra más de dos cajas, al irse del país deberá presentar la factura de compra en la Aduana cubana. Esto se debe al enorme y combatido mercado negro de habanos que existe en la isla.
El ron es otro de los productos emblemáticos que el turista que llega a la isla busca, probar en primer lugar, y llevarse de recuerdo, en segundo. Un ranking de los mejores ubicaría en el número uno a Havana Club, en sus versiones Añejo 3 años, Añejo Especial, Añejo Reserva, Añejo 7 años, Selección de Maestros. Y para terminar, el Añejo 15 Años o incluso un Máximo Extra Añejo.
Pero a pesar de ser el más famoso son buenas marcas el Arecha, Legendario, Edmundo Dantés, Caney, Santiago de Cuba, Cubay y Varadero.

Volando se llega

Aerolíneas Argentinas confirmó que retomará el vuelo con La Habana, la capital cubana, después de casi seis años.
A partir del mes de julio, el vuelo partirá del Aeropuerto Internacional de Ezeiza tres veces por semana los días lunes, jueves y viernes, y regresará al día siguiente. Se utilizarán aeronaves B737-MAX, y contará tanto a la ida como a la vuelta con una escala en Punta Cana (República Dominicana).



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