El primer vuelo: Cómo viajar con hijos

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¿Estás planificando tu primer vuelo con hijos? Con la popularidad de los viajes en avión, los bebés comienzan su vida de aeronavegantes cada vez más pequeños. Veamos cómo enfrentar esa primera experiencia.

Claro que un viaje en avión con los más chiquitos es toda una aventura. Como adultos sabemos lo que debemos esperar y podemos ponernos nerviosos o intranquilos si ese medio de transporte no nos resulta muy atractivo o podemos estar exultantes porque nos encanta volar. Lo importante es tratar de no transmitir a los más chiquitos nuestros temores e inquietudes en su primer vuelo, así su experiencia no será desagradable.

Aunque no podemos comportarnos de la misma manera con todos los pequeños ya que según su edad las necesidades serán totalmente diferentes. 

Los recién nacidos serán los menos problemáticos en su primer vuelo. Claro que ellos vencen al jet lag mucho más fácilmente durmiendo cuando tienen ganas, el que va a perder en este caso es usted. Hable con su pediatra sobre el destino de su viaje y qué cuidados deberá tener para no afectar a su salud.

Entre los 3 y 6 meses de edad usted puede salir a descubrir el mundo. Es la edad ideal para los viajes largos en avión, hoteles de estilo, museos de arte, y restaurantes de moda (aunque antes de que sea la hora de mayor concurrencia). Mantengalo cerca suyo en las mochilas apropiadas, dele cosas para que sostenga en sus manos y cuide muy bien lo que se lleva a la boca. Pero es muy fácil viajar con ellos ya que sus necesidades son muy pocas.  

Desde los 6 meses hasta el año de edad se empiezan a complicar un poco las cosas a la hora de viajar con ellos, pero también ese primer vuelo es más divertido. Es un compañero de viaje activo que se sienta solo, saluda a todo el mundo y hace nuevos amigos fácilmente. Es tiempo de explorar nuevos mundos. Los mejores hoteles deberían tener servicio de baby sitter y espacios de juegos para ellos.

De los 12 a los 18 meses es una etapa complicada ya que a los nuevos caminantes les encanta hacerlo en todo momento y lugar. Piense en viajar a lugares como Asia o Latinoamérica donde los niños son muy apreciados. Descubrirá nuevos sabores, juegos y juguetes.

Hasta los dos años es una buena época para que disfruten de las instalaciones de un resort, la pileta infantil le ayudará a perder el miedo al agua (si lo tuviera) y además hay servicio de habitación para satisfacer sus necesidades de comida o bebida a cualquier hora.

Desde los 2 hasta los 3 años ya puede viajar en un avión, en autobús o en tren. Su interés abarca desde otros adultos hasta juguetes y libros. Elija destinos que le den mucha importancia al entretenimiento. Lo ideal sería alquilar una casa o departamento para evitar situaciones incómodas en sitios donde se necesitan ejercer los “buenos modales” que todavía no domina. 

En el avión

-Deje todo en manos de un profesional. Infórmele a su agente de viajes los niños que viajan con usted y sus edades, él le conseguirá las mejores tarifas y lugares indicados para ese primer vuelo.

– Evite las horas de mayor congestión. Hacer que su vuelo coincida con las horas de sueño del bebé es la mejor idea y además evitará los vuelos matutinos llenos de viajeros de negocios que quieren llegar a destino despejados, y no irritados por los llantos del pequeño.

– Si está realizando un vuelo intercontinental donde deba ajustarse a un nuevo horario, que el vuelo sea nocturno ayudará al bebé a dormir y a ajustarse mejor a la hora local disminuyendo el efecto del jet lag, que también los afecta.

– Si usted está volando en Economy con su bebé en brazos (sin asiento), solicite el asiento que está justo frente a un mamparo y solicite la cuna que muchas aerolíneas internacionales (en aviones de fuselaje ancho) proveen sin cargo.

Si su bebé tiene más de seis meses viaje en clase económica pero evite el asiento frente al mamparo ya que los apoyabrazos están fijos y no podrá acomodar a su pequeño sobre sus piernas si tiene la suerte de que el asiento de al lado suyo queda vacío.

– Solicite los asientos con anticipación, si usted pide ventanilla y alguien de su grupo (familiar o amigo) pide el pasillo, lo más factible es que el asiento del medio quede sin asignar por lo cual su bebé y usted podrán viajar más cómodos. 

– Las madres que amamantan no tendrán problemas a la hora de que su hijo se alimente pero si es el padre el que viaja solo con el pequeño deberá llevar varias mamaderas en frío que las azafatas le podrán entibiar. También lleve agua o jugos, pero tenga cuidado al abrirlas ya que el cambio de presión de la cabina las puede convertir en verdaderos geisers.

-Si su pequeño ya come sólidos (puré, yogur, etc.) solicítelos al momento de comprar el pasaje. Por las dudas lleve algún snack por si el vuelo se demora. 

– Coma usted cuando alguien de su grupo lo pueda ayudar a cuidar a su hijo. Será mejor para los dos.

– No espere ayuda de las azafatas, ellas no están obligadas a hacerlo. Todo dependerá de cuán lleno esté el avión y de las demandas del resto de los pasajeros. 

Para viaje más seguros y saludables

– Utilice las mochilas o los cargadores de bebé que le dejen los brazos y manos libres para poder manejar sus pasajes, pasaportes y demás papeles con toda libertad de movimientos.

– Lleve un cambiador y si el avión no tiene un baño adaptado para cambiar el pañal del bebé lo podrá hacer en alguna hilera de asientos vacíos. Cambielo seguido (para evitar olores desagradables) y con muchas discreción para que los otros pasajeros no se quejen o se sientan molestos. Si el bebé es muy chiquito la tapa del asiento del inodoro será un espacio más que suficiente para realizar esta maniobra.

– Lleve siempre una muda de ropa para el bebé y para usted mismo, ya que ante un imprevisto ambos pueden resultar cubiertos del puré de zapallo, que comió 10 minutos antes.

– Prevenga el dolor de oídos. Lo más aconsejable es que el pequeño esté tomando un jugo o agua en el momento del despegue y más importante aún durante el descenso para evitar las molestias que causa el cambio de presión. Si tiene antecedentes de dolor de oídos no lo deje dormir, despiértelo y déle algo para tragar durante esos momentos.

– ¿Cómo inducir el sueño durante el primer vuelo? imite en la medida de lo posible los rituales nocturnos como usar alguna manta, cantarle una canción, contarle un cuento.

Tips para hacerlo divertido

– Esté atento. El viajar con una criatura es una tarea full time. Para sus compañeros de vuelo esperan que usted se mantenga alerta a las necesidades del niño. Lleve juguetes, muñecos de peluche y cosas que lo entretengan.

– Sea creativo! Invente juegos y distracciones. 

Esencial

No lleve los pañales descartables para un mes, hoy se pueden adquirir en cualquier lugar adonde viaje.

Es muy buena idea llevar un carrito de los llamados “paraguas” ya que son livianos y ocupan poco espacio y aunque el pequeño ya camine, será ideal para cuando él se canse de pasear y usted no tendrá que cargarlo.

Si va a visitar parientes no vaya cargado con todo el arsenal de elementos necesarios para atender al bebé, simplemente avise con el tiempo suficiente para que los abuelos puedan pedir prestada alguna cuna o sillita alta. Siempre hay amigos, primos o vecinos dispuestos a ayudar (y dependiendo del lugar al que vaya hasta podrá alquilarlos).

Puede ser reiterativo pero lleve en la mochila o bolso de mano todo lo necesario como para atender las necesidades del pequeño: sus mamaderas, agua o jugo, el cereal (en las bolsitas con cierre hermético), pañales, bolsas vacías para los desperdicios, ropa de cambio, algunas toallitas húmedas.

Y prepárese para un largo viaje, seguramente le parecerá el doble de largo. No desespere y trate de disfrutarlo, finalmente es una experiencia única tanto para usted como para su pequeño acompañante.

Si te interesa leer más consejos de viaje, te recomendamos ingresar a nuestra sección de “tips viajeros“.

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